10 diciembre 2011

El guardameta en su portería.

Azulgrana hasta la médula, Víctor Valdés (29) intentará esta noche que ningún disparo merengue atraviese su meta. Tendrá que parar los chutes de Benzema y frenar las ansias goleadoras de Cristiano Ronaldo. Dos craks blancos con los que, a priori, no le une nada más allá de su entrega en el clásico... y un arquitecto.

El cancerbero del Fútbol Club Barcelona pronto estrenará una fastuosa casa encargada al hombre cuyas viviendas ocupan la plana mayor del madridismo. Mourinho, Kaká, Hierro o los galácticos citados residen en chalés con la firma de Joaquín Torres, conocido como el arquitecto de los famosos por sus trabajos para la exclusiva y privativa urbanización madrileña La Finca.

A pesar de ser un cachorro barcelonista, Valdés no vivirá en una masía, precisamente. Sino en una futurista casa en primera línea de playa de la Costa Brava con una superficie de unos 1.500 metros cuadrados y un innovador diseño. «Víctor tiene una sensibilidad especial que no he visto en otros jugadores. No es el caso de la casa de Cristiano Ronaldo. Él compró la vivienda y luego se la personalizamos. Sin embargo, Víctor quería algo muy concreto y especial. Le habían hecho tres proyectos pero él quería algo diferente», explica Torres a LOC.

Por las fotos de la vivienda,que se encuentra en su fase final de edificación, está claro que el portero ha conseguido su objetivo. Las formas onduladas y orgánicas de su fachada están inspiradas en la casa Milá y suponen un guiño a su catalanismo. «Él es muy de Barcelona», explica Torres. Pero no solo llama la atención el diseño que el propio guardameta ha supervisado personalmente («ha estado al tanto de todos los detalles. Incluso eligiendo pomos», dice el arquitecto), sino por lo ostentoso de la vivienda en estos tiempos de crisis.

Planificada en cinco niveles (dos sótanos y tres plantas), la primera está ocupada por cuatro dormitorios con sus respectivos baños, biblioteca y zona de juegos, mientras que la segunda está dedicada al dormitorio principal que, además de disponer de su propio baño (con jacuzzi) y vestidor, tiene también chimenea y una amplia terraza. Ésta sería la planta que Valdés ocuparía junto a su pareja, la explosiva Yolanda Cardona con la que hace dos años tuvo a su hijo Dylan. El hecho de que dispongan de más cuartos podría ser una previsión de cara a aumentar la familia...

En la planta baja se encuentran las zonas más familiares y públicas (salón, comedor, recibidor, cocina, porche…) y en los sótanos se localizan las siguientes áreas: piscina interior, spa, gimnasio, sala de cine, bodega y garaje (las motos y los coches son una de las grandes pasiones confesas del portero culé). La «espectacular piscina» es uno de los elementos que más destaca Torres de esta vivienda. «Creo que es una casa que va a dar que hablar porque ha sido muy valiente con su estética. Destacaría la gran coherencia que tiene el conjunto. Por otro lado, quizás esté un poco sobredimensionada en el terreno pero había que aprovechar los metros de la parcela, que costaban un dineral».

A la hora de hablar de su precio, diferentes expertos inmobiliarios aseguran que no bajaría de los cinco millones de euros si decidiera ponerla a la venta. Joaquín Torres prefiere no desvelar la cifra que la edificación ha supuesto. «Bueno, los materiales no son precisamente los de una vivienda protegida», tercia discreto.

Actualmente, se está terminando con el diseño de los jardines y aunque al portero le gustaría mudarse para celebrar allí el fin de año, todavía tendrá que esperar hasta el mes de febrero. «De todas formas, él ha sido muy paciente. Ha sido un lujo trabajar con él. Desde luego y, a pesar de que muchos jugadores del Real Madrid habitan mis casas, El clásico inmobiliario lo ganaría el Barça».

Con esta nueva vivienda Valdés no sólo ha descubierto una sensibilidad artística que muchos no le presuponían dada su imagen algo macarra (esos tatuajes a los que es tan aficionado...), además confirma que, a punto de entrar en la treintena, el portero vive una fase vital mucho más serena y relajada. Lejos quedan los escándalos y peleas de sus inicios. El portero, más maduro, está asentado con su pareja, la rubísima Yolanda, quien también ha estado muy pendiente de la construcción de la casa. Aunque formen un tándem menos mediático que el de Piqué y Shakira, se han dejado ver ligeritos de ropa en revistas como DT hace dos meses, confirmando que su unión sigue siendo muy estable. Su inminente mudanza parece el paso definitivo para abandonar aquellos tiempos salvajes.

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